Pues bien, aquí ando de nuevo después de un poco más de un mes de ausencias...
Las razones fueron varias; desasosiego, porque no decirlo, depresión... y la justificación más común, falta de tiempo. Pero es quecuando uno simplemente no tiene ganas, el tiempo es lo de menos.
La verdad es que no tengo ganas de explicar estas ausencias mías; lo que sí es que tengo ganas de regresar. Regresar con más fuerza y vida para compartir con quien quiera leerme.
Gustosa les informo que retomaré el Jueves Trovero para que sigamos compartiendo música. Cada que me sea posible participaré del Miércoles Mudo. Y me pondré a trabajar para terminar la decena de textos que están en el tintero para compartirlos por aquí.
Hace 43 años en mi país el gobierno calló las voces que se levantaron. El movimiento estudiantil de 1968 fue mucho más que eso y dejó huella en todos los mexicanos;
nadie debería olvidar lo sucedido.
No hay mucho más que decir: Dos de octubre, no se olvida!
No se olvida
Autor: Fernando Delgadillo
No sé si es por ser después
del mes de la independencia,
que patriotas declarados lo ven
con indiferencia;
se excluyó del calendario,
de las fechas oficiales,
pero nunca le han faltado al 2 de
octubre honores tales.
Clausurados los festejos con los
que se viste septiembre,
de nuevo viene a distanciar al
pueblo
de sus dirigentes,
y entonces si que empezamos,
a tomar las referencias,
y se activa la memoria,
vuelven las historias viejas.
Y hay quien habla del respeto
a un poder que provocaron,
que si hubo estudiantes
muertos...
fue porque se lo ganaron,
y ante estas me he cuestionado:
Si alguien se puede ganar,
que otro le niegue el derecho de
volver a respirar
de que lo priven de todo,
su futuro y sus recuerdos.
Por la ofensa imperdonable
del que no vive de acuerdo...
2 de octubre en Tlatelolco
continúa estando presente,
ronda en plazas y mitines,
pavoroso y contundente.
Porque es el día nacional
que no se perdonó la vida,
por esto y por los que faltan...
2 de octubre... No se olvida
Lo que para unos sirvió
como recorte de maleza,
entre la gran mayoría
sólo es motivo de vergüenza.
Pero hay quien alzó su puño al
cielo
ante algo inaceptable,
porque el golpe fue de muy alto y
se volvió incontestable.
Hoy al fin no es mi intención
reavivar viejas cenizas,
aunque siempre se lamenta que no
se hiciera justicia,
y que las manos manchadas, continúen
bien escondidas,
En esta búsqueda de cosas que alegren mi existir y
me hagan recordar que soy yo la que decide cómo ver las cosas y vivir cada
instante; esta canción es la ideal para compartir.
Y qué mejor que en una versión en vivo, en un
cafecito de la ciudad de México; que se presta para hacer la velada muy íntima.