6 películas para hablar del duelo con niños y adolescentes
Hace 4 semanas.
“Pierde los temores y convierte en mariposas las serpientes, que después de la tormenta calma habrá" (El faro, Edgar Oceransky)
Así que, no quedándome otra opción trato de verle el lado positivo. Cada mes, cuando hay que ir a hacer ese pago mi hijo y yo vamos a ese "restaurante" que tanto le gusta a los niños, el de la M amarilla. Pienso que este sitio lo más que debería vender son juguetes y helados, y ya si uno quiere comerse una hamburguesa pues se va a las de enfrente: las tradicionales hamburguesas al carbón; que por mucho, son más ricas y hasta más económicas. Y es que no me van a decir que los alimentos de Mc Donald's son ricos y/o nutritivos; pero (casi) todos los niños en cuanto ven en la calle la gran M quieren ir por una Cajita Feliz. Algunas de las costumbres de nuestro tiempo parecerán sin duda bárbaras a las generaciones venideras; tal vez la insistencia en que los niños pequeños e incluso los bebés duerman solos en vez de con sus padres.Cari Sagan, The Demon-Haunted World
Pues no, no están haciendo nada mal. Están haciendo lo mejor para su hija (lo único que la calma) y también lo mejor para ellos (lo único que les permite descansar. ¿A quién molesta, entonces, que hayan tomado libremente esta decisión?Se hace creer a los padres que dormir con su hijo (el colecho) es malo para el niño. Lo aplastarán, le causarán insomnio para toda la vida o le producirán algún grave y misterioso trauma psicológico. ¿Qué hay de cierto en todo ello?
Hace dos siglos, cuando todos los niños dormían con sus padres, algunos amanecían muertos. Se decía que sus madres les habían aplastado sin querer; se sospechaba que algunos eran niños no deseados deliberadamente asesinados. Para evitar los supuestos accidentes o para evitar que los infanticidas pudieran recurrir a tan fácil justificación, los médicos y a veces las leyes prohibieron que los niños durmieran en la cama de sus padres.Para sorpresa general, algunos niños seguían muriendo durante el sueño, aunque durmiesen en su cuna y nadie les pudiera asfixiar. Hoy llamamos a este problema «síndrome de la muerte súbita del lactante»; pero hace apenas unas décadas, el término habitualmente usado tanto por los padres como por los médicos era «muerte en la cuna». El 90 por ciento de estas muertes ocurre durante los primeros seis meses; el resto, entre los seis meses y el año.No se sabe cuál es la causa exacta de la muerte súbita, pero sí se conocen varios factores que pueden aumentar o disminuir el riesgo. Por desgracia, el riesgo no se puede reducir a cero, y algunos niños morirán hagan lo que hagan sus padres. Pero podemos evitar muchas muertes si tomamos varias precauciones sencillas. Las más importantes: poner siempre a los bebés a dormir boca arriba (boca abajo es lo peor, pero de lado también hay un cierto riesgo), no fumar durante el embarazo ni en los primeros meses (ya puestos, sería buena idea dejar de fumar para siempre; eso beneficia tanto al niño como a los padres), y no dejar al niño durmiendo solo en su habitación (es mejor que la cuna esté en la habitación de los padres, al menos los primeros seis meses). También es importante que el colchón sea duro y evitar en la cama o en la cuna los objetos blandos que pueden asfixiar al bebé, como edredones pesados, almohadas, pieles mullidas (naturales o sintéticas) o peluches. No se ha de mantener al bebé demasiado abrigado (el bebé suele necesitar un poco más de ropa que sus padres, pero no puede ponerle la camiseta térmica, dos jerseys, un pijama de franela y encima taparlo con manta y colcha en una habitación en que hay calefacción). Parece que la lactancia materna también disminuye un poco el riesgo de muerte súbita.¿Y dormir en la cama de los padres? ¿Aumenta el riesgo, lo disminuye o no tiene nada que ver?Algunos datos parecen indicar que, al menos en ciertas circunstancias, el colecho puede disminuir el riesgo. La muerte súbita es muy rara en Japón, donde dormir con los padres es lo más común, y también es más rara entre los emigrantes asiáticos en Inglaterra (que suelen practicar el colecho) que entre los ingleses nativos. Además, en los estudios de laboratorio, los bebés que duermen con su madre tienen un sueño menos profundo, lo que se piensa que podría ser beneficioso.Diversos estudios de casos y controles en Nueva Zelanda y en Inglaterra encontraron que cuando la madre no fuma, el riesgo de muerte súbita es exactamente el mismo si el niño duerme en la cama de los padres o en su cunita al lado. Si el bebé duerme solo en otra habitación, el riesgo se multiplica por cinco o por diez.El tabaco aumenta mucho el riesgo de muerte súbita del lactante. Fumar durante el embarazo ya aumenta el riesgo, aunque luego se deje de fumar (pero si se sigue fumando, es todavía peor). En casa de un bebé no deberían fumar tampoco otras personas.Por motivos todavía no bien conocidos, el riesgo del tabaco se potencia con el colecho. En el estudio británico, probablemente el mejor diseñado para analizar este problema, fumar y dormir separados multiplica el riesgo por cinco, pero fumar y dormir juntos multiplica el riesgo por doce.Por tanto, la mejor solución es no fumar. La madre que no fuma ni ha fumado durante el embarazo puede dormir con su hijo todo lo que quiera, sin ningún peligro. Además de prevenir la muerte súbita del lactante, no fumar tiene muchas otras ventajas para la salud de la madre y de su hijo.Si la madre fuma o ha fumado durante el embarazo, sería prudente no dormir con el bebé durante las primeras catorce semanas (después de esta edad, el colecho ya no aumenta el riesgo, ni siquiera fumando). Puede dar el pecho en la cama y ponerlo en su propia cunita, junto a la cama de los padres, cuando se duerma.El hallazgo de que el colecho se asocia con la muerte súbita cuando la madre fuma fue recibido con gran alegría por todos aquellos que tenían prejuicios contra el colecho. En vez de decir que el colecho es «malo» o «inmoral», ahora podían usar un argumento médico, que parece mucho más serio. Pero a muchos se les ve el plumero. Algunos prohíben el colecho en cualquier ocasión, olvidándose de informar a las madres de que si no fuman ni han fumado durante el embarazo, no hay ningún peligro. Otros admiten el colecho, pero sólo durante las primeras semanas (precisamente cuando hay peligro). Casi todos se olvidan de advertir que durante los primeros meses, tanto si la madre fuma como si no, dejar al niño solo en otra habitación es peligroso.
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| Desde muy chiquito le gustaban los paseos en el trenecito! |
Según Bowlby, la madre es la base segura para la conducta de exploración del niño, que compara con el avance de una patrulla de reconocimiento en territorio enemigo. Mientras se mantengan en contacto con su base y crean posible retirarse en caso de peligro, podrán avanzar con seguridad. Pero si el contacto se pierde, la base es destruida o la retirada está bloqueada, la patrulla se desmoraliza, y dejan de ser valientes exploradores para convertirse en temerosos extraviados.
Porque muchas veces los padres que optamos por criar en el respeto a nuestros hijos no nos sentimos respetados y se nos juzga demasiado a la ligera. Se nos acusa de “mal criar” y de “viciar” a los niños, cuando lo que hacemos es preocuparnos por su educación y por su futuro.
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