¡Me siento indignada!
Me duele el pecho como si todo aquéllo estuviera sucediendo en mi familia. No termino de entender las redes sociales así que no interactuo mucho en Twitter, pero lo que hoy leía me partió el corazón.
Sólo puedo decir, Ana, ni tú ni tu hijo están solos!!!
La escuela solía ser, al menos para mí, no sólo un lugar para aprender. También era un espacio para jugar, soñar y compartir con mis amigos. No negaré que había momentos de tensión con ciertos niñ@s, pero nada que pusiera en riesgo mi integridad física y sobre todo, emocional.
Hoy, para un adolescente en el Colegio Merici, en Cuajimalpa DF, asistir a la escuela dista mucho de lo que fue para mí. Ana, la madre de este joven de 14 años, cuenta en Twitter que, "En un día normal, mi hijo es agredido x 3 niños y una niña. Si le va bien solo le toca insultos verbales. En un mal día, 5 niños y una niña lo insultan y le pegan. 90% pasa en el salón."